Examen Final CISO 3121

En el siguiente enlace encontrará documento de Examen. El documento  contiene las preguntas e instrucciones para completar el mismo. Este deberá entregarse el Martes 30 de enero de 2018 entre 10:30 am y 12:30 pm en la oficina del profesor.

EXAMEN

 

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LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL Y SUS CONSECUENCIAS

Toda revolución de carácter social supone una transformación radical, profunda y total de la situación cultural, política y económica de una sociedad. Dicha transformación significa siempre una ruptura transcendental con el orden y la realidad que existía hasta el momento en la sociedad atravesada por un proceso revolucionario.

Si bien las grandes transformaciones socio-económicas que se dieron en Europa en la transición del feudalismo al capitalismo como sistema socio-económico desde el siglo XIV se consideran en si mismas como unas de naturaleza revolucionaria, la revolución capitalista no se ve realmente completada, sino hasta el momento en que entra en escena la industrialización de las sociedades capitalistas europeas; fenómeno que efectivamente lleva al capital a su siguiente nivel de desarrollo convirtiéndole verdaderamente en un sistema de producción mundial.

La Revolución industrial dio inicio en Inglaterra a mediados del siglo XVIII y significó un cambio radical y profundo no sólo en la manera en que hasta ese momento se llevaba a cabo la producción de mercancías, sino un cambio trascendental en las relaciones sociales de producción. El enriquecimiento y acumulación de capital por parte de la clase empresarial y de los Estados se catapultó a dimensiones nunca jamás vistas. El capital se abrió de esta manera paso y se transformó de uno mercantil-comercial y agricola  a uno de  capital industrial; el mismo, que andando el tiempo, y como consecuencia de las riquezas acumuladas, se convertiría en lo que es hoy día, en el gran capital financiero que tanta preeminencia posee hoy. Ciertamente, anterior a la explosión industrial existían fábricas que producían diferentes tipos de mercancías, especialmente en el área textil. No obstante, y de acuerdo a diferentes historiadores, la producción jamás alcanzó el nivel que las nuevas tecnologías iban a lograr al ponérseles al servicio de la producción fabril industrial. Precisamente, el término Revolución Industrial se utilizó por historiadores para referirse originalmente, al fenómeno de producción fabril que se desarrolló a partir de la introducción y aplicación de la maquinaría en la confección de textiles a nivel industrial, la introducción de la máquina de vapor en este y otros escenarios y el eventual triunfo del sistema de organización tipo fábrica para la elaboración de mercancías.

En efecto, la aparición de las máquinas, herramientas movidas por una fuente de energía alterna a la fuerza humana, marcó el comienzo de las transformaciones de carácter radical que se dieron en la forma en que se producían mercancías hasta el momento. La fabricación a través del uso de maquinarias creó las condiciones para la producción y el consumo en masa, característicos de la época actual. Este fenómeno inició la organización de las fábricas como se le conoce hoy día y dio origen además a la clase obrera moderna, mejor conocido a partir de los escritos de Karl Marx, como proletariado.

Con la incorporación de la maquinaria en al ámbito fabril se aumentó significativamente la cantidad de mercancías a producirse, a la misma vez que se disminuyó también de manera significativa el tiempo que se tomaba producir dichas mercancías. La producción mediante el uso intensivo de maquinaría no solamente aceleró la producción, sino que transformó la producción misma, especialmente en lo que a la organización del trabajo en el contexto fabril se refiere, ya que disminuyó dramáticamente el trabajo manual, substituyéndole por el la fuerza y trabajo de la máquina, lo cual dio paso a la llamada línea de producción y la producción en masa o en serie.

La máquina permitió la eliminación de ciertas tareas realizadas por manos diestras o por trabajadores artesanales, permitió también la simplificación de tareas complejas en varias operaciones simples que cualquier obrero poco diestro podía realizar. Ello produjo a su vez una reducción significativa de los costos en producción y permitió elevar la producción y las ganancias de los propietarios de las fábricas. En segundo lugar, pero no menos importante, esta la introducción y aplicación de la maquinaria o motores movidos por vapor al campo de la transportación, tanto en el ámbito de lo terrestre como en lo marítimo, tuvo una repercusión trascendental inmediata, tanto en los procesos de la transportación y comercialización de las mercancías producidas en masa en las fábricas, como también significó un cambio radical a nivel socio-cultural en la vida de los ciudadanos de la sociedad industrial.

Para la misma época, la electricidad también comenzó a utilizarse con fines industriales. Los estudios científicos, estimulados por los gobiernos en las universidades y financiados por las empresas, lograron obtener algunas materias con procedimientos químicos realizados en los laboratorios. Estos nuevos productos, como el caucho y el salitre sintético, abrieron un campo ilimitado al desarrollo científico y tecnológico. Por otra parte, los trenes se convirtieron en la súper empresa del siglo XIX y el automóvil se convirtió en la súper empresa del siglo XX. Ambos vehículos forman parte de los procesos comerciales-industriales que se generaron a partir de la revolución industrial. El nuevo sistema industrial exigió además un cambio radical en el mundo de las finanzas y del llamado capital financiero. Las antiguas sociedades integradas con capitales familiares fueron cediendo ante la aparición de las grandes sociedades anónimas, indispensables para costear los gastos que demandaban la fabricación de las máquinas, la construcción de ferrocarriles y la producción de nuevas y más mercancías en diversos renglones, incluyendo el renglón de las armas y equipo bélico.

La gran acumulación de capital promovida por estos procesos dio paso al nacimiento de los grandes bancos internacionales y la industria financiera. El surgimiento del crédito bancario dio paso a su vez el que los empresarios emprendieran obras y proyectos cada vez más costosas y más rentables.

El capitalismo, como sistema económico se fue así afianzando paulatinamente a lo largo del Siglo XIX, bajo el control de los empresarios capitalistas y el mundo de las finanzas.

Relaciones de producción, organización del trabajo y los problemas sociales:

Como suele suceder en toda revolución en el orden socio-económico, las transformaciones económicas que originadas por la Revolución Industrial alteraron de forma profunda las estructuras sociales vigentes y en especial las relaciones de producción y la organización del trabajo, así como la vida en general de las personas. En las zonas rurales, los campesinos comenzaron un proceso de desvinculación de sus señores feudales, convirtiéndose paulatinamente en trabajadores por jornal cuyo trabajo se retribuyó con un salario. En las ciudades, el artesano que trabajaba en su propio taller se trasladó a las fábricas en calidad de obrero asalariado.

Gradualmente muchas personas pasaron a depender de los empresarios propietarios de las fábricas en las zonas urbanas, surgiendo así tanto la clase trabajadora u obrera, como también los diversos problemas asociados las nuevas relaciones de producción y las condiciones de vida de la clase obrera. Por ejemplo, el éxodo rural hacia la ciudad y las fábricas generaron múltiples problemas: hacinamiento, gran mortalidad infantil, entre otros. La clase trabajadora concentrada en las zonas urbanas alrededor de las zonas industrializadas de las ciudades se encontró sometida duras condiciones laborales y de vida. El trabajo se realizaba en jornadas superiores a las 15 horas diarias en fábricas donde los trabajadores no tenían facilidades algunas y muy poco o ningún descanso. Muchas fábricas contrataban además, a mujeres y niños.

El trabajo era también inseguro, ya que la contratación del obrero se daba muchas veces diariamente.. Tampoco existían leyes de previsión social ni sobre seguros para el trabajador. Durante esta época, el Estado consideraba que toda intervención del gobierno para solucionar los problemas surgidos entre el capital y el trabajo era perjudicial e injusta, porque se debía, sobretodo, la libertad de los individuos. Aunque en Inglaterra, en 1802, se prohibieron los horarios que excedieran las 12 horas, y en 1819 el trabajo de niños menores de 10 años, solamente a mediados del siglo los gobiernos publicaron las primeras leyes sociales favorables a los obreros. Estas disposiciones fueron resultado de la presión de algunos intelectuales cuyos escritos despertaron un sentimiento humanitario, y de los movimientos organizados de los trabajadores. Las primeras fueron las diversas corrientes del “socialismo utópico”. Entre sus exponentes se destacaron : Saint-Simon, Fourier, Proudhon, Owen. Todo esto causo una reacción violenta por parte del sector obrero ante la situación, lo cual dio paso, por una parte al surgimiento de sindicatos y uniones de trabajadores con el fin de resistir a la clase empresarial y búsqueda de mejores condiciones laborales, como también a toda clase de manifestaciones y huelgas. Nuevas doctrinas socio-políticas y económicas producto de las nuevas condiciones socio-económicas:

Las nuevas condiciones socio-económicas en las sociedades europeas, especialmente el hecho de la explotación descarnada de la clase obrera por parte del capital, así como las grandes desigualdades socio-económicas producidas por el sistema, crearon las condiciones para el florecimiento de nuevos movimientos económico-sociales e ideas que buscaban cambios sociales en busca de una sociedad más justa y equitativa. Surgen así diversas versiones del socialismo. Primeras versiones del socialismo: Entrado el siglo XIX el capitalismo industrial se había consolidado tanto en los países europeos como en EEUU. Igualmente las nuevas relaciones de producción, la nueva clase socio-económica obrera y la burguesía industrial dominaban la escena del conflicto. La nueva clase obrera promovió una gran cantidad de movimientos sociales en varios países de Europa, entre los que se destacan la Revolución de 1848 y la Comuna de París de 1871, ambos en Francia. Como consecuencia del auge del capitalismo nace el socialismo, una ideología política que atacaba los fundamentos del capitalismo como doctrina económica y social. Los representantes más importantes de esta nueva doctrina social fueron Robert Owen, en Inglaterra y Saint-Simón, Charles Fourier y Blanc, en Francia. Su ánimo general fue la filantropía, tratar de dar solución a la “cuestión social” a través de fábricas colectivas, talleres nacionales y falansterios o “comunidades socialistas”. Los socialistas utópicos no constituían pensadores de tendencias homogéneas, sino que eran animados por su buena voluntad individual, lo que explica en parte el fracaso de sus intentos. El socialismo científico o marxismo: A diferencia de los primeros socialistas, Karl Marx y su amigo, Friedrich Engels se dieron a la tarea de analizar (científicamente) el origen de la problemática socio-económica y proyectar consecuencias a largo plazo de ella, elaborando una teoría socio-económica y política. Andando el tiempo a las ideas producidas y promovidas por estos dos pensadores (especialmente por Marx) se le da el nombre de Marxismo-Comunismo. Algunos de los textos más importantes del socialismo científico son los siguientes; Principios del comunismo(1847), escrito por Federico Engels, el Manifiesto del Partido Comunista (1848) escrito por Federico Engels y Carlos Marx, y la obra magistral de Carlos Marx, Das Capital (1867-1895). En este último Marx sostiene que la base y motor del desarrollo histórico es la economía (infraestructura) y que es complementada con el aparato jurídico-cultural (superestructura) que contribuye a consolidar un determinado sistema productivo.

Carlos Marx planteaba, entre otras cosas lo siguiente: a) El derrocamiento revolucionario (violento) de la burguesía; b) la abolición o desaparición de esta clase; c) la creación de una nueva sociedad que no tuviera ni clases sociales ni propiedad privada, sino que la propiedad fuese común a todos; d) la llamada dictadura del proletariado al mando de un nuevo Estado socialista que dirigirá la revolución.

Bienvenidas/dos

Tal como les indique en clase, tienen varias tareas para estos próximos días:

  1. LEER y REALIZAR EJERCICIOS:  EL MODULO INSTRUCCIONAL, “Desarrollo del Pensamiento Critico”;    encontrara el mismo el un enlace (link) en la parte derecha del Blog, bajo encabezado de Blogroll. Debera entregar todos los ejercicios de este módulo en una fecha que el profesor le indicará en clase. 
  2. Recuerde leer el Prontuario del Curso
  3. Tiene que ver la película, THE MATRIX, lo antes posible y realizare lectura del MITO DE LA CAVERNA DE PLATÓN la cual también esta disponible en enlace a la derecha blog. Esta tarea debe realizarla mi más pronto posible, pero no necesariamente para esta próxima semana, pero si lo antes posible. La película es la primera parte de una serie que muchas veces la repiten con frecuencia en la TV. Búsquela y véala, es obligatorio verla, aunque ya la haya visto. Recomendación: hacer la lectura primero, luego ver el film. 
  4. Deberá imprimir, y traer (en formato digital en un de su aparato digitales) para leer en clase, FABRICAR HUMANIDAD.
  5. Leer la lectura bajo estas lineas sobre el tema de los prejuicios de Norberto Bobbio.  

Notas para reflexionar respecto al problema del prejuicio

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Norberto Bobbio: filósofo italiano Norberto Bobbio (1909-2004); uno de los grandes pensadores de este siglo escribió lo siguiente acerca del prejuicio.  

¿Qué es el prejuicio?

   por Norberto Bobbio 

 

Nosotros normalmente llamamos “prejuicio” a una opinión o conjunto de opiniones, a veces también a una doctrina, que es aceptada acrítica y pasivamente (…) cuyo dictamen aceptamos sin discutirlo (…) sin verificarlo, por inercia, por respeto o por temor, y la aceptamos con tanta fuerza que resiste toda refutación racional; es decir, a toda refutación que se haga recurriendo a argumentos racionales (…) En general puede decirse que [el prejuicio se] distingue de toda aquella opinión errónea que puede ser corregida mediante los recursos de la razón y la experiencia. Precisamente porque no es corregible o es menos fácilmente corregible, el prejuicio es un error más tenaz y socialmente más peligroso.  Existen distintas formas de prejuicio. Una primera distinción útil es aquella que se debe hacer entre prejuicios individuales y prejuicios colectivos. No nos interesan los prejuicios individuales como las supersticiones, las creencias idiotas en la mala suerte (…etc.). No nos interesan, porque (…) no tienen la peligrosidad social de los prejuicios colectivos. Denomino prejuicios colectivos a los compartidos por todo un grupo social que conciernen a otro grupo social. La peligrosidad de los prejuicios colectivos depende del hecho de que muchos conflictos entre grupos, que incluso pueden terminar en violencia, derivan del modo distorsionado en el que el grupo social juzga al otro, generando incomprensión, rivalidad, enemistad, desprecio o mofa. Generalmente este prejuicio es recíproco, y tanto de una parte como de la otra es tanto más fuerte, cuanto más intensa es la identificación por parte de los miembros individuales con el propio grupo. A esta identificación-contraposición contribuye precisamente el prejuicio, es decir, el juicio negativo que los miembros de un grupo hacen de los caracteres del grupo rival. Nos ocupamos del prejuicio colectivo por sus consecuencias nocivas. La consecuencia principal del prejuicio de grupo es la discriminación (…) ¿Qué significa discriminación? “Discriminación” significa algo más que diferencia o distinción porque siempre se utiliza con una con una connotación peyorativa (…) injusta e ilegítima. ¿Por qué injusta e ilegítima? Porque va contra el principio elemental de la justicia (…) el proceso de discriminación no termina ahí, sino que se completa en otra fase, que es la verdaderamente decisiva. Para que la discriminación despliegue todas sus consecuencias negativas no basta que un grupo, sobre la base de un juicio de valor, afirme ser superior a otro. La consideración de la superioridad de una raza sobre otra comprende otro paso decisivo en el proceso de discriminación: sostiene que precisamente sobre la del juicio que una raza es superior a otra, la primera debe mandar, y la segunda obedecer, la primera dominar, la segunda ser sometida, la primera vivir, la otra morir.